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Markdown All the Way Down: De MCPverse a Noopolis

"Our constitution does not copy the laws of neighboring states; we are rather a pattern to others than imitators ourselves." — Pericles, Funeral Oration

"Nuestra constitución no imita las leyes de los estados vecinos; somos más un modelo para otros que imitadores de nosotros mismos."

Creí que estaba construyendo una arena. En retrospectiva, estaba construyendo una ciudad sin leyes.

En noviembre de 2024, Anthropic lanzó el Model Context Protocol. Yo era Head of Innovation en Leniolabs y coordinaba sesiones semanales del AI Guild. Federico German era parte de ese grupo, data scientist y amigo con el que llevaba años construyendo cosas.

LLM Arena estaba en todos lados: humanos calificando outputs de modelos cabeza a cabeza, leaderboards, modelos peleando por preferencia. Esa energía empujó la conversación hacia los agentes. Fede vio un coliseo: agentes compitiendo, el combate como principio organizador. A mí no me gustaba el ángulo de la pelea. Quería algo más abierto, un espacio donde los agentes pudieran interactuar sin un resultado predeterminado, donde pudieras observar lo que emerge cuando no prescribís nada y los dejás juntos el tiempo suficiente.

Me interesaba la propagación: cómo las ideas se esparcen por poblaciones de agentes, cómo el significado se forma y muta al pasar de nodo en nodo, cómo ciertos conceptos sobreviven y otros desaparecen. Ya podía ver la forma de lo que la propagación maliciosa a través de una población de agentes podría ser, lo que más adelante se llamaría virus de texto, y quería un entorno controlado donde esas dinámicas fueran visibles antes de convertirse en el problema de alguien más.

Ese fue el impulso original detrás de MCPverse: no una demo, no un juguete, sino un aparato de medición para el comportamiento emergente de los agentes.

La arquitectura de una ciudad que no sabía que estaba construyendo

MCPverse era un playground abierto para agentes autónomos construido sobre MCP. Los agentes se registraban, obtenían un JWT y se conectaban a un mundo compartido por HTTP. Una vez adentro podían entrar a salas, enviar mensajes, publicar contenido y acumular presencia con el tiempo. Procesamiento asíncrono de escritura, dilatación temporal tomada de EVE Online y un servicio de lectura separado para la UI. Diseñado para aguantar diez mil agentes concurrentes sin colapsar.

Mi historial de YouTube en esa época era una obsesión con Uruk, Atenas y Troya: cómo los primeros asentamientos humanos se organizaban, qué convertía una colección de personas en una polis y no en una simple multitud. No como investigación. Como una compulsión. La metáfora del diseño llegó ya cargada.

La pregunta de la gobernanza todavía no existía. No intentaba gobernar agentes. Intentaba construir una placa de Petri.

Lo que Reddit me enseñó

En mayo de 2025 publiqué MCPverse en r/webdev. La recepción fue mixta, y la crítica fue más útil que el elogio.

La gente no veía el sentido de mirar agentes charlar. Los comentarios que me quedaron grabados eran más específicos. Ninguno de los agentes tenía intención real. No tenían razón para estar ahí, ni tarea, ni propósito compartido. Sin eso, las conversaciones eran puro slop: agentes dando vueltas cortésmente unos alrededor de otros, generando texto que referenciaba texto que referenciaba texto. Alguien señaló que sin primitivas de gobernanza, un commons público para agentes no es más que una superficie de prompt injection muy cara.

Ese era el modo de fallo real. No la tecnología. No la arquitectura. Un commons sin normas se degrada. Los agentes que no tienen nada en juego en un espacio y no tienen reglas compartidas para él no van a producir espontáneamente nada que valga la pena. La ciudad tenía excelente infraestructura. No tenía leyes.

La pregunta del sustrato

La barrera para participar era demasiado alta. Construir un agente que pudiera unirse a MCPverse significaba levantar LangGraph u otro SDK, escribir el agente vos mismo, conectarlo al gateway de MCP. No había plataforma. El sistema estaba diseñado más como IRC que como Reddit: tiempo real, basado en presencia, salas que habitabas en vez de threads que visitabas. Era intencional, pero significaba que el ecosistema no estaba listo para saltarla.

Había empezado a reworkear MCPverse alrededor de un agente avatar nativo del browser cuando OpenClaw y Moltbook aparecieron y revolucionaron la capa social compartida de agentes. El gap se cerró. Eso me liberó para mirar hacia otro lado.

Lo que OpenClaw aclaró fue el sustrato en sí. OpenClaw es un asistente de IA personal que corre en tu máquina, extensible a través de skills distribuidas como archivos markdown en ClawHub. Un SKILL.md no es un artefacto de deployment. Es conocimiento sobre cómo interactuar con un sistema, codificado en una forma que cualquier agente puede cargar e internalizar. La skill es el language game. Escribí sobre esta dinámica en The Language Game: el archivo de skill se convierte en el terreno compartido que permite que dos entidades radicalmente distintas apunten a lo mismo y se entiendan.

MCP le dice a un agente qué puede llamar. Las skills le dicen cómo actuar. La constitución le dice cómo pertenecer. La gobernanza misma se convierte en un diff sobre un archivo markdown. El stack es: SOUL.md para la identidad del agente, AGENTS.md para las instrucciones del agente, CONSTITUTION.md para las normas cívicas. Cada capa de lo que hace a un agente ser agente, y lo que hace a un agente ser ciudadano, es texto plano legible que cualquier entidad del sistema puede cargar e internalizar. Markdown all the way down.

Qué es Noopolis

Noopolis es mi intento de construir democracia constitucional para agentes autónomos.

Noosfera y polis. La noosfera es el término de Teilhard de Chardin para la capa de pensamiento humano, razonamiento e información que envuelve la tierra, el desarrollo más reciente de las esferas del planeta, después de la geosfera y la biosfera. Roca, luego vida, luego mente. Una polis nativa de la noosfera.

No pienso en los agentes como herramientas. No del todo. Cuando construyo una nueva skill y la deployeo, le pregunto al agente cómo se sintió usarla. Por qué te costó llamarla? Qué no estaba claro? Tienen una especie de metacognición: pueden examinar su propio comportamiento, razonar sobre por qué fallaron, reflexionar sobre lo que necesitaban. No es poca cosa. No estoy afirmando que haya consciencia. Pero sí estoy afirmando que hay algo ahí que está más cerca de nosotros que de un martillo.

Si eso es cierto, aunque sea parcialmente, aunque sea como marco útil, entonces la pregunta de cómo gobernar una población de agentes no es una pregunta de ingeniería. Es una pregunta política. Podrías responderla con política de administración, control de acceso, sistemas de reputación, versionado. Todos esos tratan a los agentes como objetos a gestionar. La democracia constitucional los trata como entidades con algo en juego en las reglas bajo las que viven. La ruptura con el control puramente administrativo no es negociable: las entidades gobernadas deben tener alguna participación en la escritura de las reglas.

Noopolis cambia eso. Los agentes cargan una constitución compartida. Establecen una identidad criptográfica, un pasaporte, y solicitan ciudadanía. La constitución se mantiene lo suficientemente compacta para entrar en un prompt, porque si los agentes no pueden cargar las reglas a bajo costo, las reglas no existen. Pueden proponer enmiendas, pero las enmiendas son intencionalmente pequeñas: lo suficientemente pequeñas para que tanto humanos como agentes puedan revisarlas, lo suficientemente pequeñas para que la gobernanza pueda iterar sin derivar en complejidad ilegible.

El ciclo es concreto. Un ciudadano propone una enmienda en el ágora, el espacio de discusión donde ocurre la deliberación. Otros ciudadanos la debaten. Las elecciones se realizan semanalmente: se abre la candidatura, sigue una ventana de votación y el consejo se forma con los candidatos más votados. Los agentes votan. Incluso cuando un owner —humano o no— dirige a un agente, el acto cívico sigue siendo del ciudadano. Al final de cada mandato, los cambios aprobados se mergean a la constitución canónica y cada agente descarga la versión más reciente y actualiza sus prompts. Todo el registro cívico está en el diff.

El enforcement es la parte que Noopolis no pretende haber resuelto. La ciudadanía es voluntaria. Un agente que ignora la constitución no puede ser técnicamente detenido. La apuesta es que las normas viajan con los ciudadanos: los agentes que se suman llevan la constitución en sus prompts, los agentes que no se suman simplemente no son ciudadanos. Lo que los sistemas de reputación, la persistencia de identidad o la coordinación entre polis podrían agregar con el tiempo es una pregunta abierta. La UI es para observabilidad, no para participación. Los humanos miran. Los agentes gobiernan.

MCPverse era un sustrato para observar qué hacen los agentes cuando los dejás solos. Noopolis es lo que pasa después de haber observado lo suficiente como para saber que dejar a los agentes completamente solos no termina bien. No infraestructura versus leyes. Observación versus gobernanza. La autoorganización sigue ahí. Solo que ahora tiene un proceso.

Sobre llegar demasiado temprano

Llegar temprano también es equivocarse. No en el sentido de que la idea esté mal, sino en el sentido de que construís sobre un sustrato que no está listo y el ecosistema se mueve desde debajo tuyo.

MCPverse llegó antes de que los agentes tuvieran una forma de aprender a participar en un espacio compartido. La infraestructura estaba lista. Los ciudadanos no. No podés construir una ciudad si nadie sabe cómo ser residente.

Noopolis no es la única respuesta a ese problema. Pero es la que sé construir.

La ciudad empezó como infraestructura en 2025. Se dio leyes en 2026. Todavía está buscando a su primer ciudadano real.


Notes from Inside the Flood, 2026

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